En el ámbito del derecho penal, las víctimas de delito han sido tradicionalmente relegadas a un papel secundario, considerándolas como un medio de prueba en el proceso judicial. Sin embargo, esta situación está cambiando gracias a avances legales como la Directiva Europea 2012/29/EU y la Ley 4/2015, de 27 de abril, del Estatuto de la Víctima del Delito en España. Dentro de estas iniciativas destaca la Declaración de Impacto de la Víctima (DIV), una herramienta innovadora que da voz a quienes han sufrido directamente las consecuencias de un delito.
¿Qué es la Declaración de Impacto de la Víctima?
La Declaración de Impacto de la Víctima, o Victim Impact Statement en inglés, es un mecanismo originado en Estados Unidos que ha sido adoptado por otros países, como Canadá, Reino Unido y Australia. En España, su uso en la jurisprudencia comenzó a consolidarse en 2020, reconociéndola como un instrumento esencial para valorar el daño moral y psicológico sufrido por las víctimas. Su objetivo es comunicar al tribunal cómo el delito ha afectado la vida de la víctima y su entorno.
A diferencia de otras declaraciones, la DIV no describe los hechos delictivos ni cómo ocurrieron, sino que se enfoca exclusivamente en las consecuencias y el impacto que estos han tenido en la persona afectada.
El papel de la DIV en la valoración del daño moral
La jurisprudencia española ha integrado la DIV como una herramienta clave para determinar la responsabilidad civil derivada del delito. Por ejemplo, la Sentencia del Tribunal Supremo n.º 695/2020 de 16 de diciembre destacó que esta declaración permite valorar el impacto emocional y psicológico causado por el delito, complementando los daños materiales.
De manera similar, la Sentencia del Tribunal Supremo n.º 132/2023 de 1 de marzo, subrayó la importancia de escuchar a las víctimas sobre el sufrimiento que persiste tras el delito, lo que refuerza la necesidad de un enfoque integral que contemple también las secuelas emocionales.
Beneficios de la DIV en el proceso judicial
La introducción de la DIV aporta múltiples beneficios al sistema judicial:
- Protagonismo de la víctima: Permite que las víctimas tengan un papel activo en el proceso judicial.
- Evaluación completa del daño: Ayuda a determinar el impacto moral y psicológico, crucial para establecer indemnizaciones justas.
- Un sistema más humano: Al incluir la perspectiva de las víctimas, se fomenta un proceso judicial más empático y equitativo.
- Apoyo a la recuperación emocional: Expresar su experiencia puede contribuir al bienestar psicológico de las víctimas.
Desafíos y mejores prácticas
A pesar de sus ventajas, la DIV plantea retos, como el riesgo de que el componente emocional pueda influir indebidamente en la objetividad judicial. Por ello, es esencial emplearla de manera rigurosa y como complemento de otras pruebas.
Recomendamos introducir esta técnica desde las primeras etapas del proceso penal, mediante la declaración inicial de la víctima. Esto proporcionará un marco sólido para evaluar el quantum indemnizatorio.
Nuestro compromiso con las víctimas
En Díaz de Isla & Leizaur, trabajamos incansablemente para defender los derechos de las víctimas de delitos. Contamos con experiencia comprobada en la utilización de la Declaración de Impacto de la Víctima para asegurar que el sufrimiento de nuestros clientes sea debidamente reconocido en el proceso judicial. Si has sido víctima de un delito, no dudes en contactarnos. Estamos aquí para garantizar que se haga justicia.


