El delito de agresión sexual. Todo lo que debes saber.

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¿Qué entiende la ley por agresión sexual?

El código penal español entiende por agresión sexual, cualquier acto que atente contra la libertad sexual de una persona, siempre que este se realice sin el consentimiento de la víctima.  En la agresión sexual, el consentimiento, o en su caso su ausencia, es la pieza fundamental para que exista o no el delito. Todo acto de naturaleza sexual, entre personas mayores de edad, es lícito siempre que haya sido plenamente consentido.

Por acto de naturaleza sexual podemos entender cualquier acto que tenga un componente sexual, y que puede ir desde tocar las nalgas a una persona, hasta una violación propiamente dicha.

De lo dicho se puede comprobar cómo el concepto legal de agresión sexual es diferente al concepto popular que se pueda tener. Con motivo de los cambios que hizo la ley del solo sí es sí, la agresión sexual sería cualquier acto de naturaleza sexual que se realice sin el consentimiento de la víctima. Con anterioridad a dicha modificación, la agresión sexual solamente se producía cuando existía violencia o intimidación, calificándose como abusos sexuales el resto de los casos.


¿Dónde se regula el delito de agresión sexual?

El delito de agresión sexual se regula en los artículos 178 y ss del código penal.


¿Qué se entiende por consentimiento?

El consentimiento, en este caso, es la declaración de voluntad de una persona que manifiesta su conformidad a la práctica de un determinado acto de naturaleza sexual. Para que sea válido ha de reunir dos requisitos: que sea libre y que sea expresado o exteriorizado de manera clara.

No será libre el consentimiento cuando una persona lo haya prestado bajo violencia o intimidación, o cuando se abusare de una situación de superioridad o vulnerabilidad de la víctima. Tampoco es libre el consentimiento, en los supuestos en los que la voluntad de una persona estuviera viciada, como ocurre en los casos en los que esté bajo los efectos del alcohol privada de sentido, o los que esté sometida a sumisión química.

El consentimiento que permite llevar a cabo actos de naturaleza sexual con otra persona ha de expresarse de forma clara y comprensible. El consentimiento no se presupone, sino que ha de quedar claro, bien por que se exprese de palabra, o bien por la realización de actos que impliquen la aceptación de tener un encuentro sexual (por ejemplo, desnudarse y aceptar los besos y caricias de la otra parte al mismo tiempo que se va desenvolviendo la relación íntima).

Es muy importante decir que el consentimiento se puede revocar en cualquier momento, y que el mismo no permite llevar a cabo todos los actos que una persona quiera, sino solamente aquellos que se hayan consentido. Así por ejemplo, si una mujer consiente en mantener relaciones sexuales con un hombre, y en un momento dado desea dejar de tenerlas haciéndoselo saber expresamente a la otra parte, si el hombre no parase inmediatamente y continuase contra la voluntad de la mujer, desde ese momento se estaría produciendo una agresión sexual. Otro caso es en el que una mujer acepte mantener relaciones sexuales, pero condicionada al uso del preservativo. Si el hombre se lo quitase durante el acto sexual sin el conocimiento de la mujer, también se estaría produciendo una agresión sexual.


¿Cuál es el tipo básico del delito de agresión sexual?

El tipo básico de agresión sexual se puede definir de manera negativa, ya que consistiría en todo acto de naturaleza sexual no consentido distinto a la penetración vaginal, anal o bucal o la introducción de objetos por las dos primeras vías.

Forman parte del tipo básico los tocamientos en la zona genital, el pecho de la mujer o las nalgas; y también aquellos que tengan un ánimo lúbrico (así por ejemplo poner la mano en la pierna de una persona realizando insinuaciones sexuales). También forman parte de este tipo obligar a una persona a quitarse la ropa, a que enseñe sus genitales o los pechos, llevar a cabo frotamientos o incluso obligar a una persona a que finja estar manteniendo relaciones sexuales.

El código penal castiga con la pena de 1 a 5 años de prisión los actos descritos en el tipo básico, mientras que para los casos en los que exista penetración se establecen penas que van desde los 4 a los 12 años de prisión para el violador.


¿Cuáles son los agravantes en el delito de agresión sexual?

Además de los agravantes genéricos que existen para todos los delitos regulados en el artículo 22 del código penal, el artículo 180  regula unos supuestos específicos en los que se agrava la pena. Lo que supone que se pase a imponer una pena de 2 a 8 años para el tipo básico de agresión sexual, y de 12 a 15 años para los casos de violación.

Los casos en los que se agrava la pena son los siguientes:

1.ª Cuando la agresión se hubiere cometido por dos o más personas a la vez.

2.ª Cuando en la agresión se haya empleado una violencia de extrema gravedad (innecesaria para doblegar la voluntad de la víctima) o se hayan realizado actos que tengan por finalidad degradar o vejar (por ejemplo, grabar la agresión con el móvil y difundirlo).

3.ª Cuando la víctima sea especialmente vulnerable, como por ejemplo una persona con discapacidad.

4.ª Cuando la víctima sea o haya sido esposa o pareja del agresor.

5.ª Cuando el agresor se aprovechara para cometer el delito del hecho de que la víctima viva con él, sea pariente o tenga una relación de superioridad con respecto a la misma. La realidad nos demuestra que son frecuentes las agresiones sexuales entre parientes dado que el agresor tiene un acceso fácil a la víctima cuando está sola y desprotegida.

6.ª Cuando se hagan uso de armas u otros objetos peligrosos, ya que además del delito sexual se está poniendo en riesgo la vida o la integridad física de la víctima

7.ª Cuando se anule la voluntad de la víctima suministrándole fármacos, drogas o cualquier otra sustancia, dada la situación de absoluta indefensión en la que se deja a la víctima.


¿Hay atenuantes en el delito de agresión sexual?

Más allá de las circunstancias atenuantes genéricas del artículo 21 del código penal no existen atenuantes en el delito de agresión sexual.

No obstante, el artículo 178.4 recoge la posibilidad de rebajar la pena de prisión o incluso de poner una pena de multa de 18 a 24 meses, en los supuestos en los que el delito tenga poca entidad, siempre que no concurra violencia o intimidación y la víctima no tuviere anulada su voluntad.

Se trata de una posibilidad que tiene el juez de corregir la excesiva pena que supondría la aplicación rigurosa de la ley en determinados casos. En la medida en que el tipo básico de agresión sexual impone penas que oscilan entre 1 y 4 años, sería desproporcionado que una persona fuese condenado a dos años de prisión por meramente hacer un ligero tocamiento de índole sexual a otra. Para estos casos, y teniendo en cuenta las circunstancias personales del agresor, se podría imponer una pena de multa en lugar de la pena de prisión.


¿Qué pasa si la agresión es a menores de 16 años?

El artículo 181 del código penal regula las agresiones sexuales a menores de 16 años.

Se comete este delito cuando una persona realice actos de naturaleza sexual con un menor de 16 años, o le obligue a que realice actos sexuales con otra persona o consigo mismo. No será delito cuando el menor haya consentido los actos sexuales y además las personas involucradas tenga un grado de madurez similar al menor. Así, no sería delito cuando un chico de 16 años mantiene relaciones con una chica de 14 años, siempre que sean mutuamente consentidas; o incluso una chica de 18 años que mantuviera relaciones con una de 15. Sí sería delito si una persona de 25 años mantiene relaciones con un menor de 16, ya que existe una diferencia de edad suficiente como para pensar que ha existido un aprovechamiento de la diferencia de edad para obtener el consentimiento de la víctima.

En todo lo demás la regulación es similar a la de las agresiones cometidas contra mayores de edad, salvo en el hecho de que las penas de prisión a imponer son mayores.


¿Qué debes hacer si has sufrido una agresión sexual?

Si has sufrido una agresión sexual, es muy importante que desde el principio recibas la ayuda y el apoyo necesario, tanto para cuidarte física y emocionalmente, como para que se pueda castigar al culpable. Aquí hay una serie de orientaciones que pueden ser de utilidad:

  1. No te laves ni cambies de ropa: Es importante conservar las pruebas físicas de la agresión para demostrar la misma e identificar al responsable.
  2. Busca atención médica: Acude a un hospital o centro de salud lo antes posible, incluso si no tienes heridas visibles. Una médico te examinará para detectar posibles lesiones y realizar el oportuno informe médico forense. En estos momentos también es importante acceder a los medios necesarios para evitar contraer enfermedades de transmisión sexual o embarazos no deseados.
  3. Denuncia la agresión a la policía: Si no presentas una denuncia es posible que no se lleguen a investigar los hechos, quedando el agresor impune.
  4. Busca apoyo emocional: Habla con alguien en quien confíes, como amigos, familiares o profesionales de la salud. Compartir tu experiencia puede ayudarte a lidiar con las emociones.
  5. Evita culparte a ti misma/o: Recuerda que la culpa nunca recae en la víctima. Las agresiones sexuales son responsabilidad del perpetrador y nunca están justificadas.

¿Por qué es importante contar con un abogado especialista en agresiones sexuales?

Contar con un abogado especialista en agresiones sexuales es de vital importancia debido a la complejidad y sensibilidad de estos casos, lo que requiere no solamente una preparación jurídica específica, sino también acompañar a la víctima a lo largo de todo el proceso.  

El abogado debe saber alcanzar un equilibrio entre proteger y cuidar a la víctima -evitando en lo posible que el proceso le suponga una nueva victimización-; y, al mismo tiempo, prepararla para que su declaración sea lo suficientemente contundente como para conseguir una condena del culpable. Es importante que el abogado sepa entender y escuchar a la víctima, acompañarla y empoderarla para que sea capaz de defenderse por si misma en el proceso.

Un abogado especializado en agresiones sexuales sabe cómo reunir y conservar pruebas, entrevistar a testigos de manera sensible y garantizar que se obtenga la información necesaria para defender el caso. Una vez llegado el juicio, además de haber preparado a la víctima, el abogado debe saber cómo interrogar al acusado, testigos y peritos, así como presentar las pruebas de manera efectiva.

Si has sido víctima de este delito o esta siendo acusado/a, nuestro despacho tiene experiencia para defenderte. Si deseas más información no dudes en contactar con nosotros.