El Tribunal Supremo se posiciona sobre el ‘Stealthing’.
La Sala Segunda del Tribunal Supremo ha decidido por unanimidad que el ‘stealthing’ (quitarse el preservativo sin consentimiento durante el sexo) es un delito. Cinco magistrados del tribunal, que emitirán una opinión por separado, consideran que la pena debe ser equivalente a la de una penetración sin consentimiento.
¿Qué es el Stealthing?
Este fallo del Tribunal Supremo surge a partir de un caso en la Audiencia de Sevilla, donde un hombre fue condenado a cuatro años de prisión por abuso sexual y seis meses adicionales por lesiones, después de haber transmitido una enfermedad sexual que requirió tratamiento médico. La sentencia fue confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), aunque la defensa llevó el caso al Tribunal Supremo, que por primera vez se pronuncia sobre esta práctica.
La Defensa.
La defensa argumentó que el ‘stealthing’ no está específicamente mencionado en el Código Penal y que el acusado fue inicialmente procesado por agresión sexual, pero condenado por abuso sexual, lo que, según la defensa, es injusto porque no se debatió en el juicio.
El Caso en Detalle
El acusado y la víctima se habían encontrado varias veces solo para tener relaciones sexuales. Aunque él le informó a ella sobre una infección genital que tenía, ella aceptó tener relaciones sexuales únicamente si usaba preservativo. Sin embargo, él no se lo puso, a pesar del alto riesgo de contagio, lo que llevó a una condena por lesiones y a una indemnización de 13.000 euros.
La Audiencia también consideró que el hecho constituyó abuso sexual, ya que el acusado cambió las condiciones acordadas sin decir nada. La mujer había dado su consentimiento solo para sexo protegido, y el no usar el preservativo fue una grave violación de su libertad sexual y de su voluntad. Aunque ella le pidió que se detuviera, él continuó brevemente antes de parar.
Decisión del Tribunal Supremo.
El Tribunal Supremo respaldó la decisión del TSJA, aunque se descartaron los cargos iniciales de agresión sexual que podrían haber resultado en 12 años de prisión. El tribunal reconoció que es complicado interpretar correctamente la comunicación entre las partes durante el acto sexual.
Puede consultar la resolución del Tribunal Supremo a través de este enlace.


